viernes, 10 de febrero de 2012

Le vierge, le vivace et le bel aujourd'hui

El virgen, el vivaz y el hermoso hoy... debería uno, dadas las circunstancias, envolverse en él y dejar que el resto de las cosas exteriores fluyan sin mayores complicaciones. El hoy resplandece, inunda de inmortal luz la mente, avanza con decisión y no considera volver en sus pasos. Su corazón no se amedrenta ante el pasado que cobra forma de gigante, de temible Polifemo... sabe que debe batirlo pero nunca matarlo, sabe que tiene que ir con él, pero no como el cíclope que hoy lo amenaza. Un cisne de otro tiempo recuerda que es él... Es preciso descorrerse las vendas, dejar atrás el miedo (El miedo es funeral para la cien) y nunca perder de vista la magia escondida e implícita en el vivir mismo.

lunes, 6 de febrero de 2012

Questo mare

Es necesario el golpe de efecto para la purificación posterior. Ir en contra de lo esperado, mirar para un lado y tirar el pase para el otro. Son cosas desafiantes que le permiten a uno abrirse, andar en sí mismo, rechazar los artificios y desenvolverse sin ornamentos, sumergirse en las lúbricas aguas de la vida, aquellas que antaño parecían densas y oscuras. Y hoy sólo quiero zambullirme aquí, navegar dulcemente en este mar, abrazarme para siempre a esta insondable pero gentil liquidez...

Tiempo

Otro día, quizá. Insistimos en darle al tiempo cualidades que no tiene, nos empeñamos en vestirlo de dios, un dios sin mayúscula, sin sabiduría y sin vida. Al final siempre caemos en la misma figura, sólo difiere su forma, su carácter, la actitud que tomamos frente a ella... y sin embargo siempre, al final de toda cuenta, se trata de la misma figura. Aplicamos este concepto de dios-tiempo a toda nuestra vida: creemos que las heridas sanarán con él, estamos convencidos de que los misterios más enigmáticos del universo pueden explicarse con el irremediable fluir del mismo. Se rechazan con aversión las proposiciones teológicas, pero al final nos encontramos aquí con la misma incapacidad de comprobación, la misma especulación, el mismo nivel de incertidumbre. Los unos depositan su fe en Dios y explican las más grandes incógnitas del universo con Él. Los otros, por el contrario, depositan su fe en dios y explican las más grandes incógnitas del universo con él. Y lo único que queda frente a eso es dudar. Dudar y maravillarse.